El raspado es un procedimiento de higiene dental para eliminar el sarro y la placa dental de la superficie de los dientes. El sarro son depósitos minerales duros que se acumulan en la boca con el tiempo bajo la línea de las encías o en la superficie de los dientes. La placa dental es una capa pegajosa formada por la combinación de sustancias como bacterias, restos de comida y saliva, y sienta las bases para la formación del sarro.
El raspado lo realizan dentistas o higienistas dentales e incluye los siguientes pasos básicos:
Evaluación: El dentista o higienista dental realiza un examen bucal para evaluar el estado de salud bucal del paciente y comprueba la presencia de sarro. También pueden utilizarse herramientas de diagnóstico como las radiografías.
Eliminación de la placa: El primer paso es eliminar la placa dental. La placa acumulada en la superficie de los dientes se elimina mediante técnicas especiales de cepillado y uso del hilo dental.
Limpieza del sarro: La limpieza del sarro consiste en eliminar el sarro endurecido de las superficies dentales. Para este proceso, el dentista o el higienista dental pueden utilizar herramientas ultrasónicas, herramientas de escarificación o herramientas manuales especiales.
Cepillado dental y aplicación de flúor: Después de limpiar los dientes, el dentista o higienista dental puede evaluar las técnicas de cepillado y uso del hilo dental del paciente y aumentar la resistencia de los dientes aplicando flúor en la boca.
Educación: Durante el raspado, el paciente puede recibir educación sobre higiene bucal. Se le informa sobre los hábitos adecuados de cepillado, uso del hilo dental y cuidado bucal.
El raspado ayuda a prevenir enfermedades de las encías (gingivitis y periodontitis) y es importante para mantener la salud dental. También puede prevenir afecciones desagradables como el mal aliento. La limpieza regular de los depósitos de sarro también puede ayudar a que los dientes parezcan más blancos y brillantes.
Por lo tanto, es importante hacerse raspados a intervalos regulares recomendados por su dentista o higienista dental. Además, practicar una buena higiene bucal en casa ayudará a minimizar la acumulación de sarro.

